El Dr. Home tiene una mente perversa. Seguro estoy que pasará a los anales de la historia con los grandes, justo en medio de Mengele y Frankenstein.
Gracias a dicha imaginación retorcida, el tema que esta semana nos ocupa es: Los placeres que nos hacen sentir culpables o “Guilty Pleasures”.
El que viene de inmediato a la mente, antes de entrar en terrenos mas escabrosos, es por supuesto toda la música que nos gusta y disfrutamos pero ahhh jamás lo reconocemos en publico, les suena conocido, apuesto a que si.
Pues bien aquí hay un ejemplo contundente. Es verdad damas y caballeros la canción que escucharan a continuación, me late, me late bastante, ni modo hay poco que pueda argumentar en mi defensa, excepto que la banda que la toca era la favorita de una prehistórica Ex y que cada vez que le regalaba un disco de ellos, tenia una extraordinaria forma de agradecérmelo; pero esto nos llevaría a otro set de placeres y debo decir que estos en realidad no me provocan culpa en absoluto.
Asi que, que le vamos a hacer, escuchen y diviértanse a mis costillas, pues se con certeza que “El que ríe al ultimo, ríe mejor”.
El que viene de inmediato a la mente, antes de entrar en terrenos mas escabrosos, es por supuesto toda la música que nos gusta y disfrutamos pero ahhh jamás lo reconocemos en publico, les suena conocido, apuesto a que si.
Pues bien aquí hay un ejemplo contundente. Es verdad damas y caballeros la canción que escucharan a continuación, me late, me late bastante, ni modo hay poco que pueda argumentar en mi defensa, excepto que la banda que la toca era la favorita de una prehistórica Ex y que cada vez que le regalaba un disco de ellos, tenia una extraordinaria forma de agradecérmelo; pero esto nos llevaría a otro set de placeres y debo decir que estos en realidad no me provocan culpa en absoluto.
Asi que, que le vamos a hacer, escuchen y diviértanse a mis costillas, pues se con certeza que “El que ríe al ultimo, ríe mejor”.
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