Como dijo quien lo dijo, lo fujitivo permanece. En el viaje a enlaces neuronales enterrados en la memoria cache del cerebro saltan algunas sensaciones. Recuerdo de los 80's la paranoia nuclear, el ánsia provocada por la última declaración de Reagan, generalmente alimentada por una evidente demencia senil. También entran en escena los mitos y ritos propios de la adolescencia ochentera. La música, de la cual se tiene un archivo limitado e involuntario en esta su casa, el sostén; el código de vestimenta: los pantalones ACA en ese entonces prácticamente inalcanzables y sustituidos por lapiratería, los top-siders, los suetersotes Benneton, los relojes Swatch, las bermudas, el pelo "wet look", la furia por los tenis, Converse, Nike, Kaeppa, Pony, Reebok, etc., los objetos de culto: las trapper-keepers, los juegos de video, los cómics, el placer oculto de las caricaturas.
Tambien me recuerdo de los olores. Tal vez no propios de la multicitada década, pero sí de mi adolescencia. El olor a duela en el gimnasio donde hacia volleyball, el pasto recién cortado de las jardineras de la prepa, el olor picante de la primera cerveza, el de los tenis nuevos...
Es impresionante cómo a la distancia todo parecía más simple, las responsabilidades inexistentes, la felicidad en pleno y al alcance de la mano, pero seguramente no era así.
me pregunto como vivirá el flashback la generación que está ahora entrando en la adolescencia... se acordarán delos tenis puma, los jeans acampanados y rotos, el pop bastardizado y francamente criminal en su simpleza, el uso generalizado de la computadora y los videojuegos uberviolentos e hiperrealistas, las superproducciones fílmicas que son derrotadas en la taquilla, el debate rampante sobre temas de tolerancia y liberalismo..
¿Qué le tocará a nuestros hijos en la siguiente década? La estética no creo que cambie mucho, el vivir diario espero que sí.
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